8 feb. 2007

LA TÉCNICA, LA SOCIEDAD Y LA POLÍTICA

“La vida misma es esencialmente apropiación, ofensa, avasallamiento de lo que es extraño y más débil, opresión, dureza imposición de formas propias, anexión y al menos en el caso más suave, explotación”.

Esta frase es perfecta para explicar la profundad del problema del petróleo. El petróleo está Más allá del Bien y el Mal. El guiño final que Nieztche hace a Marx resume muy bien el problema de la abstracción económica en la que se fundo la economía política del siglo XX.

Parece que Marx valoraba tanto su obra que se limitó a denunciar lo que era más reproducible en sus cálculos, y para lo demás nos dejara frases cómo esta de El Capital "chorreando sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies”. Que si resumen muy bien un dilema mundial en el que las personas reales, no figuradas, están siendo sumergidas por culpa, frase cada vez más usada, de la adicción al petróleo.

El petróleo encarna una de las más crueles manifestaciones racionales que se han dado en la historia de la humanidad. El trabajo es realmente asesino, las condiciones de los trabajadores no pueden dejar de ser infrahumanas en plataformas en medio de los océanos o con los gases sulfúricos apestando por todas partes mientras se les queman los pulmones.

LA REBELDÍA Y LA DROGA