25 jun. 2007

LA TIRANÍA DEL PSOE


La democracia española se tambalea, los impulsos iniciales de la transición solo han dado cuerda a la constitución para lanzar al cosmos una peonza que crece como crece una espiral.

El dinamismo del génesis español se traduce en esa constante disolución que adelanta Enric Juliana en La España de los pingüinos.



Las comunidades autónomas de las clasificadas como históricas ganan autonomía , después el resto de las comunidades autonomas se regularizan para adquirir los mismos derechos de las anteriores a través de Estatutos de Autonomía, tras esto las Comunidades con derechos históricos no se sienten tan diferentes y avanzan en lo que parece un viaje pagado con el nacionalismo oculto por la superchería e intrínseco a cada una de las comunidades autónomas.


Los partidarios de la izquierda debemos abogar por un federalismo ajeno a los nacionalismos retrógrados o progresistas, la razón como divina impulsora de lo que es argumentativo y corroborable no de lo que es antiguo y lobotomizador.

En el momento que la Constitución puso su base en la histórica Transición la izquierda se ha traicionado a si misma en constantes vaivenes ideológicos, creo yo que impuestos por la construcción de un Estado amparado en las ayudas internacionales de un mundo en crisis. Esa época de la destrucción de lo tradicionalmente público, que regurgitó del Tacherismo y de la crisis de los Estados de Bienestar, los partidos tradicionalmente de izquierdas se transformaron para adaptarse al clima europeo. En 1986 IU forma su primera coalición, el eurocomunismo fue una experiencia transmutadora de las conciencias marxistas que se transformaron en conciencias pasivamente capitalistas.

El PSOE obtuvo la concentración de poder necesaria para transformar un país en vías de desarrollo a un pais industrializado, y posiblemente tras esa pequeña transición de la deriva común hacía la derecha, con los ocho años de gobierno de Aznar, también consiguió rentabilizar y cosechar las relaciones exteriores españolas, configuró la sociedad y la constitución para hacerla más igualitaria, una de esas propiedades del liberalismo que tienden equivocadamente a denominarse democráticas.

Sin embargo el interior ha sido descuidado y el caciquismo ha sido desarrollado articulandose en las estructuras municipales. La necesaria coordinación y reorganización de la administración que se tuvo que hacer tras la transición, convirtió a los concejales en meros administrativos municipales, tras los noventa los políticos como profesionales han ido convirtiéndose en políticos por convicción ideológica, como señala Brugué, este cambio ha supuesto que el trabajo administrativo y el trabajo de concejal hayan convertido los municipios españoles en dianas para la explotación: una desde afuera, de las empresas privadas y otra desde arriba de las comunidades autónomas y las federaciones de municipios.

La tiranía del PSOE, con su clara ofuscación de los problemas micropolíticos de España durante casi dos décadas de gobierno, ha posibilitado toda esa maraña de fraudes, errores administrativos, recalificaciones abusivas, deuda interior desorbitada, falta de presupuestos para actividades sociales y despilfarro en infraestructuras oportunistas, ya saben esas que se hacen para ganar votos y no para cubrir necesidades.

Un partido de izquierdas que tiene muy clara vocación familiar en su interior. Y no solo por esa fragmentación interna propia de cualquier pequeño sistema político gobernado por élites, una definición un partido político, también por esa concentración hogareña de la izquierda en los municipios, reacción natural a la opresión del franquismo a una sociedad en la que pensar diferente solo se podía hacer en familia o en secreto. El PSOE puede situarse en varias capas de la población aquellas que popularmente decidieron mantener esa convicción de alternativa a la cleptocracia del UCD, solo recordar el palacio de Suarez (Un hombre que confeso haber pasado hambre), que amplió el margen electoral entre PSOE y PP cuando CDS se unió a este último. Y es que, como alternativa de la UCD el PSOE simboliza la izquierda eterna y efectiva, atomizadora de ideas, uniformadora por naturaleza.

Esa uniformidad, el consenso, la unión de los grupos parlamentarios, la lucha pasiva es la que hace despreciable al PSOE. La política es lucha entre comunes y ajenos, la pasividad era parte del discurso de la sociedad civil, esa pasividad política que Thoureau paso a Gandhi y este después a Martín Luter King para luchar por las opresiones a través de la desobediencia civil y pacifica. Puesto en escena el medio, el análisis es más fácil. El PSOE es un partido que utiliza el azul verdoso, una actitud de ataque y defensa liquida, agua empantanada, un fuerte rechazo a lo que objetan los demás que además fomenta las objeciones. Una retroalimentación que destruye la imagen opositora y incrementa la legitimidad y la autoridad de los gobernantes.

¿Porqué tenemos que oir hablar de ETA constantemente? ¿son solo proposiciones del PP o alguien les está aguantando la bola? ¿Porque tenemos que oir hablar constantemente de los Estatutos de Autonomía? ¿Para cuando un punto y final para la Iglesia? ¿Cuando terminaremos con las emisiones contaminantes? Muchos trabajos y bajos sueldos ¿por qué ? Para cuando un sistema innovador que cure a la población del Alzheimer, el Sida. Para cuando un sistema más justo donde los ricos contribuyan proporcionalmente a los demás. Eso es la tiranía del PSOE.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La izquierda de este país todavía es un partido del que en público mucha gente no se atreve a identificarse. Com bien dices es una izquierda de hogar. Es verdad que no se han logrado avances espectaculares, pero pienso que a veces no se puede hacer lo que uno quiere y no les estoy disculpando. Veo una falta de comunicación con la gente total. La mayoría de ministros/as son los grandes desconocidos de la gente, no aparecen ni de casualidad en los medios de comunicación, pero es verdad que son los mejores propagandistas de ETA y del partido de la oposición, sea el que sea. Creo que la gente está un poco harta de eso. Queremos más claridad, más comunicación, más alegria ... No todo deben ser tristezas ... ¿No creeis?

Anónimo dijo...

Yo estoy totalmente de acuerdo contigo. Creo que esta democracia necesita más participación y mayor control ciudadano.