17 jun. 2007

TERRORISMO NO ES TERROR




Quiero resaltar las raíces de un error del que se valen los políticos de malos modales. Aquellos políticos,que sirviéndose de las emociones más privadas, intentan convencernos de sus discurso. Por ejemplo, el embajador israelí en España lo utilizo más de veinte veces en una discursión mantenida en un programa nocturno de Telemadrid. En estos, tiempos cuando la imagen es un latigazo para la memoria de los que murieron para que no murieran otros, en los que Madrid ha sido victima del orden mundial , en los que las victimas ya no somos todos si no unos pocos federados aun cuando sufrimos, sin razón ni necesidad¡se están burlando de nosotros!


Las defensas que tenemos los ciudadanos que no estamos en el selecto grupo de victimas contra el terrorismo están netamente puestas en nuestra capacidad para resistir el influjo la idea de justicia subjetiva que deriva de los actos terroristas, ni más ni menos, en esencia el terrorismo ataca directamente a la capacidad de juicio de las personas El resultado de los actos terroristas no son las explosiones ni las muertes , en realidad estas también forman parte del ataque, la respuesta por un ataque es desesperación, desesperanza, impotencia y una inseguridad que nos motiva a unirnos en los peores momentos o a legitimar un acto terrorista como justo, en una pugna entre la moral general y lo subjetivo en este sentido quieren que seamos participes de su guerra con el Estado para cambiar influir en nuestra capacidad de análisis, así una revuelta popular puede ser vista un día como la liberación de Castilla del opresor germano y otro como una grave ofensa al magnánimo Emperador Carlos I y/o V.

En realidad si se observa bien, el acto verdaderamente terrorista es formar dos dualidades en las personas una que separa a las personas del Estado para que juzguen las injusticias por si mismos destruyendo el Estado de Derecho y otra en la que se busca la enemistad violenta que divide a las personas por la intolerancia ideológica destruyendo la libertad de opinión y de pensamiento.
Por supuesto se da que la emoción que deriva del acto terrorista no es el terror, exactamente convendría definir como obsesión de inseguridad estatal, en tanto que supone un aunmento de gasto presupuestario en seguridad y defensa.

Efectivamente los políticos necesitan de metáforas para describir lo que quieren decir con sus teorías económicas, con clara negligencia en sus maneras de actuar deciden que la ignorancia es buena. Haciendo yo uso de una comparación política, es como si fuera a salir la niña del exorcista cuando el terrorista se quita el capuchón que le cubre la cara.

Terror no es terrorismo, este es parte del proceso del ataque terrorista, en realidad lo que se supone como victima es en mi opinión también es parte inconsciente del acto terrorista que recuerda a la parte importante de las victimas, es decir la gran mayoría de las personas que viven en democracia, lo que puede sucederle. Pero es esta cuestión puntual de la retórica; un error que se comete a diario. No usando dignamente terror, universalizamos un hecho que aunque sea moda, no es global, es un hecho de los pueblos en la búsqueda de sus justicias y su senido de la normalidad.

Terror si significa algo para todo el mundo, pero no nos engañemos a lo que significamos con terrorismo es en realidad una diversidad de personas y de culturas en pie de guerra. ¿Qué es el Terrorismo? No puede ser terror por que si el terror destruye el Estado ¿Qué sensación o emoción lo construye?

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